lunes, 28 de abril de 2008

EL BUEN VIVIR COMO UN NUEVO PARADIGMA Por: Pilar Nuñez

Por: Pilar Nuñez

Felicitación a la Mesa 7. El contenido de los primeros artículos relacionados con el Régimen de Desarrollo evidencia uno de los aspectos fundamentales que caracterizan la naturaleza de esta Asamblea: la construcción de nuevos paradigmas. Y esto no es privativo de esa Mesa. En todas se plantean innovaciones conceptuales que provocan rupturas e invitan al debate. Ya en el tema de los Principios de los Derechos se pusieron de manifiesto tales rupturas al tratarse, por ejemplo, la naturaleza como sujeto de derechos, tema que ha despertado la resistencia de quienes ven sus intereses amenazados y quienes se oponen por comodidad intelectual o por apego a la tradición. En esta línea, la Mesa 7 ha planteado un nuevo paradigma: el Buen Vivir, noción que en principio parecería romántica por sus orígenes ancestrales o lírica por ser ajena a los referentes conceptuales de la sociedad moderna (capitalista).
Las rupturas históricas no son fácilmente asimilables; provocan resistencias, pero finalmente se imponen. Y los nuevos paradigmas sujetos a debate en la Asamblea son una consecuencia necesaria de una ruptura más profunda, la ruptura con el modelo imperante en la organización social del Ecuador: el neoliberalismo.
No es exagerado decir que este concepto del Buen Vivir es un paradigma, que recoge las sabidurías milenarias de Occidente y del Mundo Andino y las incorpora en el contexto de una sociedad moderna. Rescata nuestro pasado para integrarlo al presente y proyectarlo al futuro. Esa es la historia. La sociedad occidental acuñó, desde los más lejanos tiempos de su construcción civilizatoria, el concepto de Buen Vivir, posteriormente desvirtuado por la presencia de las relaciones mercantiles que supeditaron los valores humanos, la calidad de vida, el desarrollo intelectual, cultural y moral de la sociedad al enriquecimiento monetario, al ansia de acumulación material; en suma, al paradigma del mercado capitalista. También en el Mundo Andino el objetivo de las acciones sociales era el Buen Vivir. Hoy, el concepto de “bien común” que sustituyó al Buen Vivir y mediante el cual se disfrazaron las relaciones mercantiles propias de la sociedad moderna, ha perdido significado; se ha convertido en parte integrante de un discurso vacío de contenido, razón de más para destacar la importancia de esta ruptura conceptual.
Nuevas realidades exigen nuevos instrumentos conceptuales. El Buen Vivir se transforma en el concepto articulador de las acciones públicas y privadas, políticas y sociales, en el doble sentido de la palabra: como eje del desarrollo y como objetivo de la acción. Por eso, el primer artículo presentado por la Mesa 7 señala: “El Régimen de Desarrollo es el conjunto organizado, sostenible y dinámico de los sistemas económicos, políticos, socio-culturales y ambientales, que garantizan la realización del buen vivir”.De acuerdo con ello, puesto que hablar de desarrollo ya no solo remite al crecimiento económico, los parámetros para medirlo no serán únicamente los indicadores cuantitativos. Más importante que ellos es la calidad de vida de las personas, comunidades y pueblos, que resignifica lo social, lo político, lo ambiental y, por supuesto, lo económico. Con ello, además, se reivindica la dimensión social de la democracia que complementa y profundiza la democracia formal.
En este contexto, el concepto de buen vivir implica profundas transformaciones que se desprenden de su propia definición. El enriquecimiento, legal o no, es incompatible con el buen vivir; por lo tanto, el mercado, que es uno de los vehículo de enriquecimiento, debe cambiar de rol: de eje articulador de la economía debe convertirse en una actividad subordinada al desarrollo de las personas; la sociedad mercantil en la cual la competencia entre ciudadanos y sujetos sociales es una “ley natural”, debe dar paso a una sociedad de sujetos solidarios. Solidaridad versus competencia.
Implica, también, rupturas ideológicas: hábitos y comportamientos consumistas, adhesiones incondicionales a modos de vida ajenos y enajenantes deben ser sometidos a la criba de la crítica racional.
Por estas razones es necesario destacar la consecuencia más importante de este cambio de paradigmas: la recuperación de lo público conjuntamente con la redefinición del rol del Estado; y, con ello, la necesidad de la planificación nacional, que en los últimos 25 años ha languidecido hasta morir en las manos privatizadoras, tal como lo recapitulan los propios considerandos del Informe de Mayoría de la Mesa 7.
Existe, pues, una línea articuladora coherente que atraviesa los objetivos del desarrollo, la redefinición del rol del Estado y las normas fundamentales de la planificación del desarrollo, concepto éste que va más allá de la economía.
Como dijo el asambleísta Rafael Estévez del Partido Sociedad Patriótica, la Constitución que se elabora en Montecristi se perfila como la más moderna y avanzada del Continente. Por todo ello, nuevamente felicitación a la Mesa 7.
Pilar Núñez, Asambleísta.
Franklin Columba, Asambleísta Alterno
Marcelo Villamarín, Asesor

lunes, 14 de abril de 2008

Sobre el Fundamentalismo en la Constitución (Nancy Ochoa)

Por : Nancy Ochoa

Hoy quisiera escribir sobre el tema del nombre de Dios, el aborto y el matrimonio gay en la Constitución.

Estoy convencida de que una vez más, la oposición ha querido manipular el asunto para intentar desestabilizar el proceso constituyente y al actual gobierno.

Por esa intención, es necesario escribir con urgencia.

Me ha parecido adecuada la actuación de los asambleístas de Acuerdo País y del Presidente de la República al no enredarse en la discusión de los temas arriba señalados.

Hace falta difundir la idea de que la Constitución es un conjunto de normativas muy generales. Es necesario aclarar que la generalidad de las normativas de las Constituciones es lo que garantiza su permanencia.

Por tanto, hay que estar alertas para no caer en la provocación de algunos periodistas que nos animan a ser fundamentalistas.

Lo curioso es que, si excluyera el nombre de Dios e incluyera normas sobre el aborto y el matrimonio gay, la nueva Constitución sería fundamentalista.

¿Por qué, si esos asuntos parecen propios de un Estado laico moderno? Pues porque también el Estado laico moderno puede ser fundamentalista.

Uno de los motivos por los que unas ideas se vuelven fundamentalistas es porque un grupo minoritario muy convencido de ellas, una secta, pretende imponerlas a la mayoría de la población.

Entonces, en el Ecuador actual, las personas que están convencidas de que la Constitución debe excluir el nombre de Dios e incluir el aborto y el matrimonio gay, deben tener cuidado de no actuar como secta en nombre del Estado laico. Si la mayoría de ecuatorianos quiere que el nombre de Dios esté en la Constitución, allí debe estar. Los temas del aborto y el matrimonio gay tendrán que seguir siendo discutidos por la sociedad y sólo si la mayoría lo desea, se incorporarán a leyes secundarias, pues la Constitución debe mantener su carácter de normativa muy general.

¡Cuidado pues con los fundamentalismos a principios del siglo XXI y cuidado con dejarse manipular!

Afirmar que los asambleístas de Acuerdo País y el Presidente han dado prioridad al triunfo electoral y han cedido en principios y convicciones, y decirlo críticamente, es una clara manipulación política. Los principios y convicciones los mantienen las personas. No hay que tener exactamente los mismos para acordar sobre el tipo de país que queremos. Y la política debe ser un espacio de concertación. Así es el siglo XXI, afortunadamente.

viernes, 28 de marzo de 2008

Este proceso es irreversible (Nancy Ochoa)

Por: Nancy Ochoa

Hoy creo que el proceso social, histórico y político que se inició en el Ecuador con las últimas elecciones presidenciales, el referéndum y las elecciones para la Asamblea Constituyente, es irreversible.
Esta creencia me tranquiliza porque formo parte de muchos ecuatorianos que, desinteresadamente en lo personal, no queremos que la política siga como era antes, es decir, una política inestable, porque los grupos de poder representados por los partidos políticos, enquistados en las instituciones del Estado, como el Congreso y la Función Judicial, y apuntalados por una burocracia corrompida; lograban desestabilizar a los gobiernos hasta el punto de derrocarlos, pues ellos también formaban parte de esa misma política.
¿Por qué creo que este proceso es irreversible? Porque la inestabilidad política anterior ya no es tal gracias a la legitimidad que proporciona la Asamblea Constituyente. La Asamblea está apoyada por una corriente ciudadana mayoritaria que ya no quiere que vuelva la política anterior. Todavía hay bastante gente que desearía encontrar los medios para derrocar al actual gobierno, que no escatiman esfuerzos para ello, así sean medios poco éticos: llamadas a los cuarteles, compra de conciencias, etc. Pero yo creo que ya no tienen posibilidad de triunfar. Si estos sectores defensores de la política anterior, lograran derrocar al actual gobierno (por ejemplo, la clase media alta quiteña reunida en la avenida de Los Shyris como si fueran los anteriores “forajidos”), yo me habría equivocado. Habrá que ver…
Otra razón por la cual creo que este proceso es irreversible es que la polarización como medio para debilitar al gobierno, ahora no funcionaría. Creo que si se polariza la lucha política, como ocurrió en Venezuela antes de que la oposición perdiera el referéndum revocatorio, esa polarización fortalecería al gobierno, como sucedió con Chávez. Después de ese referéndum la oposición se convenció que deben oponerse a Chávez a través de medios democráticos, es decir, más o menos transparentes, haciendo una política dentro del cambio para proponer un modelo diferente.
Aquí da la impresión de que tienen que actuar así. Por ejemplo, para que el discurso de Nebot tenga éxito, éste debe producirse en el marco democrático, dentro del proceso de cambio, sólo para hacer notar los rasgos del actual gobierno que considere equivocados, es decir, buscando rectificaciones, u oponiéndose al estilo del presidente. Puede presentar un modelo de país diferente, con el fin de empezar a convencer a la ciudadanía de que ese modelo será mejor en el futuro. No en este momento. Está por verse si la gente le perdona su militancia social cristiana y cómo compartió el poder en el régimen de Febres Cordero. Pero también podría aparecer un líder más confiable.
Por último, hay otros elementos sueltos que de igual manera fortalecen al actual gobierno: el alto precio del petróleo, el debilitamiento de la economía estadounidense, la corriente de izquierda predominante en América del Sur. ¿Por qué? Precisamente porque nuestros países tienen procesos sociales, históricos y políticos similares aunque no idénticos, por lo cual la irreversibilidad de los cambios parece imponerse en toda la región.

Hipótesis sociológica sobre la asamblea (Nancy Ochoa)

Por : Nany Ochoa


Recordemos que las leyes e instituciones constituyen el fruto de acuerdos sociales. No me refiero a los pactos de gobernabilidad entre actores políticos, sino al origen del Estado en general. Hablamos de “acuerdos”, pero no son acciones totalmente conscientes y voluntarias sino procesos colectivos.
La política moderna se realiza por medio de los partidos, que son espacios socialmente variados. Sin embargo, es posible detectar a qué grupo representa básicamente determinado partido en una sociedad fragmentada como la ecuatoriana.
Pues bien, me parece que el acuerdo social que sucedió en Ecuador en 1979 estaba apoyado principalmente en una clase media no muy numerosa. Los partidos de centro-izquierda (Izquierda Democrática y Democracia Popular, principalmente) eran los que mejor interpretaban aquel acuerdo que ha ido perdiendo vigencia en esta última década.
El país ya no es el mismo de entonces. Las ciudades han crecido y han aparecido variados sectores medios: grupos formados en relación a los oficios urbanos, que alcanzan hoy en día un mejor nivel económico del que tenían hace unos años, incluso a veces las familias de emigrantes recientes. Es posible, en cambio, que la clase media que sirvió de base al acuerdo social de 1979 haya visto disminuir su poder adquisitivo.
Mi hipótesis es que el proceso político que pretende conducir el actual presidente de la República se debe a la demanda de inclusión de nuevos sectores medios. El novedoso vigor de esos grupos ha hecho que se generalice el desprestigio del liderazgo político anterior. Algunos funcionarios públicos de la etapa democrática han utilizado las leyes e instituciones en beneficio particular, pero sólo en años recientes esa actitud se ha vuelto notoria y socialmente censurable.
Por ejemplo, quizás en otro momento histórico la gente no hubiera señalado la trampa con la que el Congreso sustituyó a Bucaram por un personaje como Fabián Alarcón, que sintetiza claramente lo que la mayoría del país piensa hoy de los políticos. Ya se había iniciado la decadencia. Los líderes de la asamblea constituyente de 1998 fingieron que expresaban un nuevo acuerdo social, pero como éste no ocurría verdaderamente, el deterioro continuó. Además, luego se presentó la crisis bancaria que coadyuvó al desprestigio de los gobernantes.
Es cierto que no puede haber sociedad sin respeto al marco jurídico. Pero es evidente que en el Ecuador el sistema político estaba trabado, por lo cual era urgente que se realicen transformaciones legales para que el Estado funcione y el país marche bien. Defender las leyes a ultranza parece una estrategia para que las cosas sigan igual.
Supongo que se podrán cambiar algunos puntos específicos de la normatividad para evitar que continúen los engaños legalistas. Para referirme a un cambio posible, el voto no debe ser obligatorio porque pierde el carácter democrático. Considero que ésa fue una táctica interesada de los partidos de 1979. Pero es adecuado que pueda votar la gente que no ha recibido educación escolarizada. No hacen falta estudios para tener conciencia política. Hay demasiados profesionales que no la tienen.
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En todos los aspectos de la vida la conciencia se forma sin relación estricta con la instrucción. Al contrario, las personas que sufren necesidades económicas tienen mayor sensibilidad para intuir la vía que les beneficia. Los prejuicios de quienes tenemos intereses que defender, nos pueden impedir ver clara la realidad.
Lo prioritario actualmente es que el sistema político corresponda a los cambios sociales. Cuando en una sociedad se dan las condiciones para un nuevo acuerdo, uno o varios grupos políticos lo lideran, pero termina siendo de todos. Se requiere, entonces, mucho desprendimiento por el bien del país.
No pretendo comparar, pero en muchos eventos históricos vinculados a la reivindicación de derechos, ha habido la tentación de “darle la vuelta a la tortilla”. La Revolución Francesa, las revoluciones comunistas en el siglo XX, las luchas de las mujeres, las luchas étnicas, etc., pueden ser consideradas revanchistas. No es que no deba haber “resentidos sociales” sino que no debe haber el motivo del resentimiento.
Ahora, en general, en el mundo, pensamos que pueden suceder acuerdos sociales sin exclusión y sin la violencia que caracterizó a las revoluciones. Esto implica una defensa del pluralismo. Ni siquiera los actores políticos que se han aprovechado del actual sistema deben ser excluidos. Eso sí, parece que en una situación como ésta ya no funciona el boicot. Quien se inclina por él, se auto-excluye, como pasó con los diputados destituidos, y como pasó, por ejemplo, con la oposición venezolana durante algunos años. En cambio, en las últimas elecciones, al fin hubo un líder a la altura de las circunstancias, que se enfrentó a Chávez y aceptó la derrota de manera democrática.
Allá la oposición había escogido el boicot, lo cual permitió al gobernante ganar terreno para realizar reformas a su antojo, seguramente con abusos, pues también importan los rasgos personales de los líderes: él es militarista y autoritario. Pero tal vez si la oposición hubiera entendido el momento histórico, hubiera podido limitar el desarrollo poco pluralista del proceso. Sin embargo, me da la impresión de que lo sucedido en Venezuela es, desde un punto de vista sociológico, diferente a lo que puede ocurrir aquí. La actual situación ecuatoriana se parece más al acuerdo social de 1959 que permitió allá la incorporación de variados sectores medios. Chávez, en cambio, ha pretendido incluir a los sectores económicamente marginados del campo y la ciudad que los 40 años de democracia habían producido.
En cuanto al imaginario colectivo, es interesante notar que antes en Venezuela no se aceptaba lo que todavía es un lugar común en el Ecuador, que el país está compuesto por dos países: una minoría y el resto de la gente. Por el contrario, el líder “bolivariano” ha dividido a la población en su discurso y ha logrado separarla en el imaginario colectivo para que las clases sociales entren en pugna.
Insistiendo en la tesis de que el proyecto de Correa tiene su base social en nuevos sectores medios, parecería que a los grupos urbano-marginales, a los indígenas serranos y a otros campesinos pobres no les ha llegado el turno todavía. Pero la marcha de las sociedades no es mecánica. El actual gobierno tiene la oportunidad de realizar políticas económicas y sociales que incorporen a otros sectores, de manera que no haga falta en el futuro un nuevo quiebre constitucional.
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En los países europeos no siempre se necesitaron guerras civiles. En Estados Unidos ha habido una sola Constitución porque la sociedad ha sido flexible en la incorporación de nuevos grupos. Con respecto a este último país, por ejemplo, en los años 50 del siglo pasado los estadounidenses eran considerados “maleducados” en otros lugares, lo cual era un síntoma de que el proceso de inclusión había sido reciente. Una sociedad incluyente va produciendo paulatinamente la conciencia cívica de los ciudadanos: me refiero al cuidado de los lugares públicos, la conducta respetuosa en el tránsito y otros detalles vinculados a una experiencia humana moderna.
Por cierto, también el comportamiento cívico de los gobernantes y funcionarios públicos. Aquello que en general llamamos “urbanidad” porque es una actitud que tiene relación con la urbe o ciudad, como la ciudadanía. Esta educación no es la instrucción, que también hace falta principalmente para que la población aprenda oficios o profesiones y pueda conseguir empleo.
Volviendo a la idea de que el actual proceso político tiende socialmente al acuerdo, observemos que apoyan la asamblea constituyente jóvenes universitarios y profesionales; empresarias y empresarios que confían en las posibilidades de inversión en el país, etc. A propósito de la actividad económica, después de la experiencia traumática del comunismo del siglo XX y del reciente descalabro del dogmatismo neoliberal, como en Argentina, las nuevas izquierdas tienen el reto de producir alternativas que realmente signifiquen el mejoramiento de la calidad de vida de la gente.
También hay grupos más politizados que defienden la asamblea, como las organizaciones indígenas y el resto de movimientos sociales. El presidente debe saber que un aspecto importante de su misión es unir a un país que las oligarquías del siglo XIX dividieron y los partidos políticos de los últimos 30 años mantuvieron fragmentado por intereses sectarios.
Si la ciudadanía comprendiera el sentido incluyente del proyecto, no temería que el Ejecutivo concentre todo el poder. Es obvio que no puede permitir el boicot, que la situación política es delicada porque no es imposible un derrocamiento, como ha sucedido en el pasado cercano. El gobierno tiene el derecho de defenderse y quienes no se sienten identificados con el proceso, tienen la obligación de participar para defender el pluralismo.
La actual asamblea constituyente es una ocasión para que el Ecuador logre un sistema político que funcione. Será más democrática una sociedad donde los sectores medios, que han surgido como consecuencia de los cambios económicos de las últimas décadas, sean el principal apoyo de un nuevo acuerdo social, y donde otros grupos contribuyan a preservar el equilibrio de poderes.

miércoles, 19 de marzo de 2008

PROBLEMATIZACION SOBRE LA ÉTICA (Yolanda Vega)

Por: Yolanda Vega

Los puntos en los cuales se me ocurre se puede problematizar sobre la ética son varios:

1. ¿Pública o privada? ¿Teórica o práctica? ¿Presente o futura?

Tradicionalmente la ética es la parte de la filosofía que reflexiona sobre si las acciones humanas individuales y colectivas son buenas o malas. En función al bien personal, al bien común, a la metafísica y desde la contemporaneidad, a los juegos de lenguaje. De modo que en la actualidad se plantea que cada ética es subjetiva, particular, dado que no existe una común naturaleza humana, ni un único concepto de bien. En contraposición la metafísica platónica sostiene que el bien es uno, único, universal, general y eterno. Y lo que se puntualiza en la siguiente cita, que, para Aristóteles: “La ética y la política constituyen el saber práctico, que es concebido —en oposición a Platón — como diferente e independiente tanto del saber teórico, propio de la filosofía primera o teología, la física y la matemática, como del saber productivo [poiético], que integran las distintas técnicas o artes . Mientras que la teoría es un saber acerca de “los entes cuyos principios no pueden ser de otro modo”, o sea, los principios universales, necesarios y eternos de las realidades naturales y celestes, que no dependen del hombre y que éste puede aspirar únicamente a contemplar y comprender , la ética es un saber de la prâxis, la “acción”, más precisamente, de la acción en la que se realiza el bien humano, y ésta —como el hacer de la técnica— pertenece al campo de lo individual y contingente, de “las cosas que pueden ser de otro modo” y que dependen esencialmente del hombre en cuanto agente libre. Ambos saberes son racionales —depende de la “parte científica [tò epistemonikón] del alma racional” el primero y de la “parte calculadora” o deliberativa [tò logistikón] el segundo—, por lo mismo, ambos persiguen la verdad, mas la diferencia de sus objetos exige reconocer diferentes modos de ésta: la verdad teórica y la verdad práctica ”
Entonces, en Aristóteles, la ética es un saber racional, persigue la verdad y más bien una verdad práctica, antes que teórica o productiva, referida, implicada, dirigida a la acción en la que se realiza el bien humano en el campo de lo contingente es decir de lo que puede ser de otro modo y depende del hombre como agente libre. Pero la ética no es un principio teórico universal, sino un saber, una verdad práctica, contingente, que podría ser de otro modo.

2. Lo ambiental

En la actualidad también se amplía el ámbito de lo ético hacia más allá, a todo lo vivo, es decir a los animales, las plantas, lo orgánico y lo no orgánico como el aire, los gases, las piedras, el sistema planetario en general. Pero la ética sigue siendo una cuestión humana. Y se reflexiona de la responsabilidad humana sobre sus acciones y como éstas afectan el entorno. Si no existe nada general, universal sería un sinsentido pensar la ética como universal. Y me pregunto si ¿el planeta no es general a la especie?, ¿no es lo que todos los humanos tienen en común, algo que, se ven inevitablemente forzados a compartir, con todas las consecuencias de esta convivencia? Con consciencia de ello o sin ella. Siendo de su agrado o no. Es decir por el grado al que ha llegado la contaminación, los humanos deben repensar, retomar la dimensión ética de sus actos. El hecho es que si no se siente responsabilidad, no se establece una relación con el tema y mucho menos se toma la decisión de involucrarse. Pasa esto no solo con el calentamiento global sino con otros temas más inmediatos como la pobreza y la exclusión. Si no se dimensiona la propia responsabilidad, los grupos humanos y los individuos no se involucran, no intervienen y los problemas no se “visibilizan” y parecen no existir. Parecen no ser problemas sino “normalidad”.

3. La responsabilidad racional

Entonces está el tema de la responsabilidad, de sentir o no responsabilidad. De pensar o no, que de algún modo algo está en relación con uno y con su grupo. Pero en una relación particularizada por unos contenidos específicos y en este terreno, se juegan nociones culturales en el lugar de valores o antivalores. ¿Cómo se produce la acción ética? ¿Qué la origina, la produce o la determina? En Kant el imperativo categórico producto de la pura racionalidad humana es una obligatoriedad impuesta que por mandato genera consciencia ética. Lo ordena la “Ley fundamental de la razón práctica pura: Obra de tal modo que la máxima de tu voluntad pueda valer siempre al mismo tiempo como principio de una legislación universal.” De modo que la ética se crea por mandato racional y en base a la libertad humana, pero por mandato y (auto) imposición racional. Kant plantea la moralidad como una imposición, una obligatoriedad, un resultado de la racionalidad inherente, cultivable en el ser humano por su humanidad misma, por su calidad de humano, equiparando posibilidad de razonamiento a humanidad. Todo ser racional es un fin en sí mismo y no un medio para cualquier otra cosa. El ser humano tiene un valor absoluto y no puede ser utilizado como instrumento para otra meta así que existe la obligación moral de respetar a los otros, los cuales todos tienen dignidad. Y de este modo la ética pasa de ser actividad contingente a necesaria, lo que fundamenta precisamente la universalidad de la obligación moral. Y sigue manteniendo la implicación política, pública de la ética. Ahora, si lo humano fuese razón y solamente razón y nada más que razón, perfecto, los actos éticos se sostendrían coherentemente de esta súper racionalidad uniforme y universalizada.

4. La responsabilidad irracional

“Quienes prefieren los cuentos de hadas, hacen oídos sordos cuando se les habla de la tendencia nativa del hombre a la maldad, a la agresión, a la destrucción y también por ende, a la crueldad. Y esto no es todo, en la página 47 del texto francés: El hombre intenta satisfacer su necesidad de agresión a expensas de su prójimo, de explotar su trabajo sin compensación, de utilizarlo sexualmente sin su consentimiento, de apropiarse de sus bienes, de humillarlo, de infligirle sufrimientos, de martirizarlo y de matarlo.”
La cita que tomo de Lacan, refiriéndose a “El Malestar en la Cultura” de Freud, habla del ser humano que no es una ideal racionalidad, y a partir de ahí, bondad, generosidad y sentido ético, sino como se ve, se escucha y se constata desde la práctica y la teoría psicoanalítica: lo bastante más pulsional de lo humano. El psicoanálisis trabaja con lo que de humano, precisamente entra en conflicto con el mandato ético de la racionalidad (superyoica) y hace síntomas. Y este ser humano, que será llamado ser- hablante posteriormente por Lacan, hace síntomas precisamente por unas dimensiones éticas en conflicto.
Usualmente al espacio analítico el analizante llega con una demanda de felicidad. Y a diferencia de la concepción aristotélica, para el psicoanálisis no hay disciplina de la felicidad. Y sí hay una instalación de una situación ética. Ética desde la posición de analista y en el desarrollo de actos éticos que abrirán, crearán, posibilitarán espacios de sujeto, una vez más retomando la idea de sujeto inscrito en una cultura que lo ha precedido y frente a la cual, ha creado conflicto, ha instalado malestar.
El ser humano de Freud no es pura racionalidad, si es represión primordial, fundamental y su “eterno” retorno, sí es pulsión de vida en tensión con pulsión de muerte o de destrucción. Y es desde Lacan, que en el ser- hablante una dimensión conflictiva de Deseo adquiere un lugar muy importante y particularmente humano. Pues se trata de un Deseo caracterizado por el enfrentamiento, la tensión, el malestar permanente generado entre principio de realidad y principio de placer, forjado desde un deseo infantil reprimido y unos límites culturales,
“La pregunta sobre el bien cabalga entre el principio del placer y el principio de realidad. A partir de una concepción tal no hay posibilidad alguna de escapar a un conflicto, cuando hemos desplazado regularmente su centro”
Deseo metonímico urgente frente a la contingencia misma inevitable de los aplazamientos, y ante eso la respuesta freudiana de la sublimación:
“Una sola cosa alude a una posibilidad feliz de satisfacción de la tendencia, la noción de sublimación” . Solución no siempre exitosa ni satisfactoria para la pulsión porque “-realizar su deseo se plantea siempre necesariamente desde una perspectiva de condición absoluta” . Se plantea pero no se resuelve de esta manera.
La condición de absoluta, nos puede llevar a un “extremo, central” en Nietzsche, a una voluntad absoluta a ser completamente satisfecha y de inmediato opuesta radicalmente a la (civilizada en su sentido judeo cristiano) moral de los esclavos. Ética nietzscheana en la cual nadie tiene un valor en sí mismo, salvo aquellos especiales con el valor inherente a sí mismo producido por sí mismo o por sus propios actos. Ética total, completa, absolutamente privada. Pero ética propia generada por su voluntad de poder, esto es construida, ganada y reclamada para volver a tener influencia en el mundo público en acciones cuestionables desde la ética tradicional, y admirables desde la autoreferencialidad ética. Autoreferencialidad que remite a fantasías de auto engendramiento simbólico, fantásticas para la época de Nietzsche, pero que en la actualidad no son tan fantásticas. A través del avance tecnológico se ven no tan lejanas las posibilidades reales de auto referencia, de auto-engendramiento físico, mental, emocional. Próximas a las psicosis. Cercanas a la post modernidad. Y al discurso y a la realidad práctica científica que pone en crisis la ética tradicional basada en la convivencia común.
Si el camino de Kant llevó en la práctica a la declaración de universalización de los derechos humanos, (aunque más allá de la declaración y la universalización por decreto, subsisten y crecen otras realidades de desigualdad, exclusión y explotación), el camino de Nietzsche condujo a la Segunda Guerra Mundial, a la masacre y al Holocausto.
El lugar del Deseo siempre creará malestar en una dimensión privada que al fundirse en o confundirse con mundo público, produce una extensión del malestar a dimensiones públicas en las que puede o no manifestarse, pero que siempre ya estuvieron ahí.
La responsabilidad se adquiere con viejas nociones como renuncia de sí y consideración o respeto a los otros, viejas nociones transmitidas y cultivadas en los dos espacios de nuevo, en el lugar de intersección de privado y público, diferencias cada vez más tenues, más difusas y borradas.
Pensar la cuestión ética en ese espacio en común, nos devuelve a la necesidad de pensar algún sentido original de comunidad.
Y si bien la pregunta que plantea la ética del psicoanálisis será: ¿Has actuado en conformidad con tu deseo? hay que ubicarla en su contexto, siendo el inmediato el espacio de análisis cuyas consecuencias, área de acción o influencia, sin embargo, no se limita a ese espacio porque el sujeto habla de sí en relación a sus otros y trae los conflictos de su Deseo en tanto problematizado en los deseos de los otros, Lacan señala que cabe también recordar la distancia que hay entre la organización de los deseos y la organización de las necesidades ya que “la dimensión del bien levanta una muralla poderosa en la vía de nuestro deseo”

5. Intento de conclusión

En Kant y Hegel, se postula la solución ideal del racionalismo, asumiendo erróneamente la base y disposición racional natural o divina pero común a todo ser humano.
En las aplicaciones y los desarrollos de los herederos de Nietzsche se evidencia la imposibilidad de la solución ideal perfecta suprahumana, más allá de lo humano, más allá del bien y el mal. A menos que el camino sea el priorizar y extremar el predominio de lo privado, el uno del individuo, al precio de hacer desaparecer la dimensión de intercambio con un otro, de olvidar o ignorar que el uno está en relación a otro y a otros. De modo que si no hay relaciones inter subjetivas, primarán obviamente las éticas individuales particulares.
Freud plantea al inicio del psiquismo un estado mítico de satisfacción, en el cual el aún-no-yo está fusionado con la cosa materna, con el yo de la madre que no está diferenciado del yo del niño. Es decir, el precio de la satisfacción total, del bienestar absoluto es el no aparecimiento del yo. La muerte psíquica. Este extremo habla de la imposibilidad de autonomía completa de lo humano. Lo humano se caracteriza precisamente por que no hay UN ser humano, porque la sociedad está compuesta de varios, de muchos, diferentes al “yo”, porque cada uno se origina psíquica y físicamente en otros. La cuestión ética pretendida como privada, solo de uno, sería imposible entonces. O se trataría sencillamente de una perversión: de un discurso que se dirige a los otros como si todos fuesen sinceros al hablar de lo mismo pero en el último término, no se habla de lo mismo, quien ofrece los “valores” sabe que se refiere a otro sentido, al que es particular, privado y conveniente exclusivamente para sí mismo y que dejará a los otros en situación de haber sido engañados, utilizados.
En psicoanálisis lacaniano hablando de los significantes, no hay primero sin segundo. Un significante amo, original se vuelve tal el momento de encadenamiento con un segundo significante. Sin el segundo, el primero no es tal, no hay uno si no recibe la acción significante del dos, en un movimiento retroactivo.
En un mundo imposible cien por ciento privado, ¿qué necesidad habría de cuestión ética? O en otros términos, es posible hablar de sujeto, de existencia psíquica en el mundo privado. Forzando las ideas, ¿Puedo plantear la subjetivación como un acto ético? ¿O es anterior? Ahora bien, lo social, el agrupamiento, lo comunitario, la cultura precede, antecede al aparecimiento del sujeto, del uno. Todo humano nace dentro de un marco cultural previo, anterior a sí mismo, formado por las vidas, las acciones, los pensamientos, los deseos de sus ancestros, sus predecesores con los contenidos, historia y cargas culturales que tengan. En este marco va a inscribirse el nuevo “ente”, a devenir Ser únicamente por la influencia que la relación con los otros, sus otros, le señale, voluntaria o involuntaria, consciente o inconscientemente. Y como parte de esta influencia, inevitablemente, una dimensión ética.
Si la ética es una valorización pensada hacia lo bueno o lo malo, en función nuevamente de convivencia posible, lo humano no escapa a esa dimensión.
Si el humano llegase a ser autosuficiente, ¿para qué necesitaría dimensiones política y ética? Si solo existiese uno en el mundo, un ser humano, entonces no existiría ni en pensamiento dimensiones éticas y políticas. Lo cual sabemos es un absurdo. Pero, ¿existiría pensamiento? Es decir, más allá del bien y el mal, está la soledad, el más completo asilamiento en la más absoluta y completa independencia, al extremo de la muerte psíquica. En donde sí, en realidad, la ética ya no tiene espacio, ni hace falta que lo tenga.
En otros términos, y extremando el argumento, ¿hasta dónde es político el acto de subjetivación planteado en la teoría psicoanalítica? y luego ¿sería posible, tendría sentido diferenciar actos de subjetivación entre éticos y no-éticos en mayor o menor medida ?

30% del Presupuesto General del Estado para educación o 6% del PIB (Carlos Paladines)

Carlos Paladines Escudero
Estimadas y estimados colegas:

En vista de que en forma reiterada diversas instituciones y técnicos hablan, para efecto del futuro texto constitucional, de un porcentaje del Producto Interno Bruto PIB para educación, me permito presentar brevemente algunas puntualizaciones:

1.- La Constitución Política de la República del Ecuador, de junio de 1998, en el artículo 71 señala: “En el presupuesto general del Estado se asignará no menos del treinta por ciento de los ingresos corrientes totales del gobierno central, para la educación y la erradicación del analfabetismo”.(30%)

En los últimos tiempos, diversas instituciones y documentos han propuesto que la medida para la asignación de los recursos a la educación ya no sea el Presupuesto General del Estado sino más bien un porcentaje del 6% del Producto Interno Bruto (PIB). Esta nueva forma o sistema de asignación de recursos para la educación ha pasado a ser de uso generalizado a nivel de los países de América Latina y de organismos internacionales. Se podría discutir su conveniencia pero no hay duda que aplicar fórmulas diferentes a las utilizadas por la gran mayoría de informes, estudios estadísticos, artículos y libros, no es recomendable, siempre y cuando la nueva fórmula no establezca porcentajes que vayan en desmedro de los recursos para la educación, que en las últimas décadas han sido insuficientes y permanentemente recortados.

Mas sucede que la propuesta del 6% del PIB para educación constituye un retroceso en relación a la Constitución de 1998, ya que ese 6% equivale solo al 25, 7% del Presupuesto General del Estado. El documento preparado por el “Dialogo ciudadano para la educación” hizo constar el 7% del PIB para educación, equivalente al 30% del presupuesto general del Estado. No conviene una propuesta que recorta o disminuye los fondos para educación. (Ver tabla adjunta).

2.- Pero el porcentaje que debe constar para la educación, bajo la forma o medida que se escoja, tampoco debe reducirse a una propuesta genérica como consta en el Art. 71 de la Constitución de 1998. El principio constitucional del 30 % del presupuesto general del Estado para educación fue violado en forma inmediata, a los pocos meses de aprobado el nuevo texto constitucional y en los últimos 20 años su desacato ha sido permanente. Señalar un porcentaje no es suficiente, es necesario establecer mediaciones para que la propuesta no se transforme, como de costumbre, en una declaración lírica o de “buenas intenciones”, como ya se les previno a los asambleístas de 1998, que lastimosamente prefirieron la declaración lírica o retórica a los aspectos de carácter orgánico o institucional que deben también ser considerados en un texto constitucional que quiera superar las ‘buenas intenciones’.

En otros términos, debe constar en el nuevo texto constitucional que en el Presupuesto General del Estado se asignará recursos a la educación, mediante progresivos incrementos anuales del 0,5 por ciento del PIB, hasta llegar al menos al siete por ciento del Producto Interno Bruto.

3.- Pero tampoco es suficiente señalar que se asignará recursos en forma progresiva; también es importante orientar el gasto. En las dos últimas décadas la inversión en educación se ha concentrado en el gasto corriente. Más del 90% se va en remuneraciones. El sistema educativo ecuatoriano camina en un solo pie, privilegia la cantidad y dedica, por regla general, escasos recursos para la calidad a pesar de ser este problema de la calidad uno de los más importantes. No hay aún investigación empírica sobre el porcentaje dedicado a calidad, pero no me extrañaría, por diversas experiencias, que en algunos años no se haya dedicado más del 3% a inversión en calidad. ¿Cómo superar el desfase o la brecha entre cantidad y calidad educativa, creando un sistema de calidad sin recursos?

Por lo expuesto, en el nuevo texto constitucional convendría que conste que del presupuesto asignado a educación se dedicará a inversión en programas que permitan desarrollar la calidad de la educación, mediante progresivos incrementos anuales, de al menos el uno-dos por ciento del presupuesto dedicado a educación, hasta llegar al 12-15 por ciento.

Calidad de la educación

El discurso educativo ecuatoriano ya a inicios de la década de los ochenta comenzó a llamar la atención sobre el creciente deterioro de la calidad de la educación que se venía dando. Posteriormente las pruebas de medición de logros en las áreas de dominio lógico (matemáticas) y de lenguaje y comunicación de 1996 y 1997 mostraron fehacientemente la gravedad de tal proceso de deterioro. Las últimas pruebas a los estudiantes: 2007-8 arrojan resultados aún más negativos que los alcanzados hace una década.

Pero no solo a nivel de estudiantes, parece que también a nivel del magisterio los aspectos de calidad van en deterioro. Las últimas pruebas para el ingreso al magisterio nacional ratifican los bajos niveles de formación académica de los futuros maestros: solo 700 de 17.800 candidatos alcanzaron la nota mínima de 42 sobre 70. (3,93%) y según otras informaciones solo 1561 (8,73%) obtuvieron un puntaje de 60 o más sobre 100. Ya no es sensato cerrar los ojos al problema de calidad de la educación ecuatoriana.

En la Constitución de 1998 se trató de enfrentar este problema y en el Art. 70 se dispuso que: “La ley establecerá órganos y procedimientos para que el sistema educativo nacional rinda cuentas periódicamente a la sociedad sobre la calidad de la enseñanza y su relación con las necesidades del desarrollo nacional”. (El subrayado es mío)

La disposición constitucional no fue acatada a lo largo de toda una década: 1998 – 2008. Pese a que en innumerables ocasiones se intentó conseguir la aprobación de una nueva ley de educación, el resultado final fue negativo. El país no ha podido a lo largo de estos últimos 30 años ni aprobar una nueva ley orgánica de educación ni implementar los órganos y procedimientos requeridos para enfrentar el problema de la calidad de la educación, ni disponer de recursos para el efecto, pese a la disposición constitucional.

¿Cómo enfrentar este problema, en el presente? ¿Qué deberá contener un texto constitucional sobre calidad de la educación? ¿Qué deberá prescribir para superar las limitaciones del anterior? En el supuesto de que el nuevo texto constitucional sea de lo mejor, ¿cómo garantizar su implementación o fiel cumplimiento?

No es propósito de estas notas responder a tales preguntas, ni argumentar o justificar todos los componentes de una propuesta. Se trata de referirse tan solo a los aspectos básicos que se juzga deberían considerarse en el nuevo texto constitucional.

Cabe recordar que es necesario superar la mera ‘retórica’ y ‘buenas intenciones’ y encontrar mecanismos que permitan organizar e institucionalizar en el país el desarrollo de la calidad en educación.

Para el efecto se propone:

· Crear el Sistema Nacional de Evaluación de la Calidad Educativa, que deberá rendir cuentas periódicamente a la sociedad ecuatoriana sobre la calidad de la enseñanza y su relación con las necesidades del desarrollo nacional, y arbitrar las medidas más adecuadas para corregir las deficiencias que fueren detectadas en el sistema educativo o en las instituciones y actores de la educación nacional.
· El Sistema Nacional de Evaluación de la Calidad de la Educación, dirigido por el Consejo Nacional de Evaluación deberá funcionar en forma autónoma e independiente, gozar de libertad de gestión en su labor técnica y de independencia de instancias sindicales o partidistas.
· El Gobierno deberá garantizar el funcionamiento autónomo del Sistema Nacional de Evaluación, para lo cual asignará los recursos necesarios, de conformidad con el porcentaje determinado para inversiones en calidad de la educación, que gradualmente deberá alcanzar el 12-15 % del presupuesto de educación.
· El Consejo Nacional de Evaluación será el órgano responsable de la definición de estándares y rendición de cuentas del sistema educativo y tendrá a su cargo la dirección, planificación y coordinación del Sistema Nacional de Evaluación. El Sistema Nacional de Evaluación se normará por un reglamento, que será expedido por el Presidente de la República, sobre la base de una propuesta elaborada por el Consejo Nacional de Evaluación.

En un plazo no mayor a 150 días, el Consejo Nacional de Educación a través del Secretario de Estado encargado de la educación deberá presentar para su discusión y aprobación la Ley Orgánica de Educación conforme a los principios que emanen de la Nueva Constitución y en la que se legislará sobre la forma de mejorar la calidad de la educación. De no ser discutida y aprobada la Ley Orgánica de Educación por el Congreso Nacional, en un plazo no mayor a 60 días laborables a partir de su instalación, esta norma entraría en vigencia por el imperio de la ley.




Formación docente


Diversas estructuras del sistema educativo han entrado, en las últimas décadas, en agudo proceso de deterioro o crisis. Hay investigación empírica que demuestra que la calidad de la educación sufre agudo deterioro; que el porcentaje del Presupuesto General del Estado dedicado a educación por regla general se ha reducido año tras año; que la inversión en textos escolares, infraestructura, capacitación docente, con las salvedades del caso, también ha disminuido en las últimas décadas.

Igualmente, la formación y capacitación de los maestros es otra área del sistema educativo en deterioro creciente. Seguramente los resultados de la prueba última para ingreso al magisterio es la gota que rebasó el vaso y nos ha puesto, una vez más, frente a otro de los agudos problemas que ni la sociedad ecuatoriana ni la Asamblea Constituyente deben soslayar.

El 2005 existían alrededor de 23 Facultades de Ciencias de la Educación encargadas de la formación de los maestros para todos los niveles. Dado el crecimiento explosivo de universidades privadas, en los últimos años, es posible que el número de facultades se aún más elevado. Junto a las facultades están los Instituto Superiores formadores de maestros, alrededor 35. En total, aproximadamente, 58 centros de formación docente

Ahora bien, con tantos centros de formación docente: ¿cómo enfrentar los problemas de cantidad y qué hacer frente a las dificultades de naturaleza cualitativa? ¿Es necesario mantener tantas facultades e institutos? ¿Cuál es el número de egresados que terminan en el desempleo? ¿No se duplican esfuerzos, costos, tiempo? ¿Cumplen todos estos centros con los niveles mínimos de calidad? ¿Existe alguna forma de control, acreditación, evaluación de su quehacer académico? ¿Hay mecanismos que permitan a todos los centros articularse e implementar medidas de desarrollo o de corrección?

En cuanto a lo primero, el crecimiento o expansión cuantitativa, las medidas que podrían utilizarse para enfrentar este tipo de problemas son diversas. En la práctica la más usada y tal vez la única que se ha implementado, en las últimas décadas, es no hacer nada y dejar que la “mano invisible” del mercado regule la excesiva oferta de maestros y controle también su calidad. Esta medida dio resultado, por ejemplo, a finales de los ochenta y a lo largo de la década de los noventa. En una de las principales facultad de ciencias de la educación del país, disminuyó año tras año el número de estudiantes de 8.121, en 1985-86, a 4.618, en el 2000-01.

Para lo segundo: los aspectos de calidad, tampoco en esta área se ha conseguido dar pasos significativos. Aunque los problemas de calidad atañen a todos los centros formadores de maestros estos aún trabajen en forma aislada o atomizada y no disponen de mediaciones institucionales que les obliguen a implementar políticas de calidad a nivel nacional. Tampoco hay diagnósticos o investigación empírica que nos puedan iluminar al respecto.

Pese a estas y otras limitaciones me permito arriesgar las siguientes sugerencias para la redacción del texto constitucional en cuanto se refiere a la formación de los maestros:


· Que el Estado, a través del Consejo Nacional de Educación, garantice y regule el ingreso, la estabilidad, la formación, la capacitación, promoción y justa remuneración de los maestros, en todos los niveles y modalidades, con base en procesos de evaluación e indicadores del desempeño en sus labores.
· Que el Estado establezca las mediaciones institucionales necesarias para coordinar, integrar y evaluar las actividades de formación docente que desarrollan tanto las facultades de ciencias de la educación como los institutos pedagógicos formadores de maestros.
· Que el Estado garantice el derecho a la organización y agremiación de los maestros y al mismo tiempo regule que las organizaciones del magisterio ecuatoriano ni se orienten ni utilicen sus recursos para propagar tendencia política, religiosa o partidista alguna; ni sus dirigentes de nivel nacional sean militantes activos de partido político alguno.

martes, 18 de marzo de 2008

Propuesta a la Constitución: Educación de Calidad (Carlos Paladines)

Capítulo

De la Educación.

Sección I
De la naturaleza del derecho a la educación:

a)La educación es derecho universal e irrenunciable de las personas; deber inexcusable del Estado, la sociedad y la familia; área prioritaria de la inversión pública, requisito del desarrollo nacional y garantía de la equidad social.

b)El Estado reconoce a las personas y los padres de familia, en representación de los menores de edad, el derecho a escoger para sus hijos una educación acorde con sus principios y creencias.

c)La educación tiene en el centro de su gestión el proceso de aprendizaje, como pilar fundamental para lograr el desarrollo integral personal y colectivo y por estos medios contribuir a la construcción de un proyecto de país, de ciudadanía, de convivencia y de cohesión social en democracia.

d)La educación tiene por objetivo el pleno desarrollo de la persona en las distintas etapas de su vida. En el proceso formativo integral de la personalidad de los educandos se tendrán como insoslayables soportes el cultivo del intelecto, el desarrollo de la afectividad, la práctica de los valores, el arte, la interculturalidad, la educación física, el deporte y el cuidado de la naturaleza.


Sección II
De los Principios y Fines:

a)La educación, inspirada en principios éticos, pluralistas, democráticos, humanistas y científicos promueve el respeto a los derechos humanos y la diversidad, la paz y la democracia, desarrolla un pensamiento crítico y fomenta la ciudadanía; estimula la creatividad y el pleno desarrollo de la personalidad y la solidaridad.

b)Está inspirada en criterios de democracia, equidad, inclusión, transparencia, pertinencia, interculturalidad, diversidad, multietnicidad y género.

c)La educación prepara a las personas para el trabajo y la producción, para el desarrollo del pensamiento, el uso y avance de la tecnología, el procesamiento de la información. Estimula el emprendimiento y la adquisición de habilidades y destrezas para el ejercicio de una profesión o de cualquier oficio.


Sección III
De los titulares del derecho a la educación

a)Es derecho y responsabilidad de todo ciudadano ecuatoriano aprender a lo largo de la vida. Para ello se cuenta con el Estado como garante de este derecho y como corresponsables a la comunidad, la familia y la sociedad que garantizan el pleno ejercicio de su derecho;

b)Es derecho y responsabilidad de la comunidad, de los padres de familia o de sus representantes participar en el desarrollo y perfeccionamiento de la educación, y velar porque el sistema educativo rinda cuentas periódicamente sobre la calidad de la enseñanza que se imparte y su relación con las necesidades del desarrollo nacional,

c)Los sujetos que aprenden y participan de procesos educativos gozan de todos los deberes y derechos ciudadanos establecidos en la Constitución Política del Estado, en la acción pública y privada, sin distinción alguna entre las diversas modalidades de prestación de servicios.

d)Es derecho de los ciudadanos ecuatorianos que tienen alguna discapacidad acceder a oportunidades de aprendizaje adecuadas a sus condiciones y necesidades, en interacción con el Sistema Educativo Nacional.

e)Todo ciudadano y habitante de Ecuador tiene derecho a una educación inicial, básica y de bachillerato de calidad y a oportunidades de capacitación continua para su desarrollo personal y laboral.

Sección III
Del Sistema Nacional de Educación:

a)Es responsabilidad del Estado definir y ejecutar políticas que permitan garantizar una educación de calidad a todos los ecuatorianos y promover el funcionamiento de un sistema educativo nacional que articule todos sus niveles, subsistemas y tipos de gestión y administración.
b)El sistema nacional de educación comprende la educación formal y la no formal, los niveles de educación inicial, básica bachillerato obligatorios, post bachillerato y superior con las modalidades necesarias para atender la diversidad y las especificidades de toda la población.
c)La Ley de Educación establecerá las modalidades necesarias para atender a los grupos con características culturales y étnicas propias de la diversidad del país.
d)Es derecho de los ciudadanos ecuatorianos que pertenecen a los pueblos y nacionalidades indígenas el educarse en su propia legua, en su cultura nativa y desde sus saberes y condiciones de vida; además de sus obligaciones y derechos de participar del Sistema Nacional de Educación.
e)El Estado promueve el desarrollo de la educación intercultural bilingüe; en ella se utiliza como lengua principal la de la cultura respectiva, y el castellano como idioma de relación intercultural.


Sección IV
De las responsabilidades del sistema nacional de educación

a)Garantizar el derecho universal a la educación.
b)Garantizar la educación como un bien público de calidad, laico, gratuito, intercultural y obligatorio desde la educación inicial hasta el bachillerato.
c)Garantizar la igualdad de oportunidades de enseñanza - aprendizaje para los jóvenes y adultos, y opciones de acceso a la educación superior y a la formación profesional.
d)Garantizar una educación integral que desarrolle las capacidades y competencias de todas las dimensiones del Ser Humano, el desarrollo del pensamiento científico – técnico, la vida ciudadana, la convivencia democrática, la creatividad, la afectividad, la formación sexual y la expresión personal, que permitan fortalecer las capacidades requeridas para promover el desarrollo económico, social y cultural.
e)Garantizar y fortalecer del desarrollo nacional, en el marco de la identidad y diversidad cultural, lingüística, geográfica y social, promoviendo la integración nacional e internacional, especialmente con el conjunto de América Latina.
f)Garantizar la inclusión social de todos los habitantes, sin distinción cultural, ideológica, social, étnica, regional, política, sexual, religiosa o económica.
g)Garantiza la eliminación de toda forma de discriminación y de exclusión de los sujetos de derechos.
h)Garantizar que los medios de comunicación, los espacios culturales, recreativos e históricos y el de patrimonio cultural permitan el acceso universal a la cultura e información. Los centros educativos deben incorporar el conocimiento y aplicación de las nuevas tecnologías según los requisitos que establezca la ley, y los medios de comunicación social, públicos y privados, deben fomentar el proceso de enseñanza aprendizaje y contribuir a la provisión de información y conocimientos pertinentes para la población.
i)Coordinar y articular las políticas educativas con las políticas nacionales, regionales y locales a favor del desarrollo nacional.
j)Involucrar y coordinar a todos los actores sociales e institucionales que participan directamente en el desarrollo de la educación.

Sección V
De los sub sistemas educativos:

El Sistema Nacional de Educación es el responsable del cumplimiento del mandato educativo constitucional. El Sistema Educativo Nacional estará integrado por los siguientes subsistemas:

El de rectoría de la educación

a)La planificación, orientación, coordinación, gestión, administración, supervisión, evaluación, rendición de cuentas y más actividades que demande el desarrollo de la educación es potestad del Ejecutivo Nacional, quien las ejerce a través del Consejo Nacional de Educación, presidido por el Secretario de Estado que se encargue de la Educación, salvo las excepciones establecidas en la Constitución y las leyes. El Consejo Nacional de educación se conforma de acuerdo a lo establecido por la Ley de Educación.
b)El Sistema Educativo Nacional incorporará a todos los niveles de gobierno en la gestión y administración de la educación. Cada nivel de gobierno tendrá funciones definidas y articuladas entre sí de acuerdo a lo que establezca la Ley de Educación.
c)Cada nivel de gobierno asumirá la responsabilidad de garantizar el derecho a una educación de calidad a todas las personas de su territorio. De igual manera, las instituciones educativas serán corresponsables de garantizar este derecho.
d)Los Municipios y Consejos Provinciales participan en la dirección, financiamiento y administración de los servicios educativos estatales, en los términos que señale la ley.
e)El sistema nacional de educación incorpora en su gestión estrategias de descentralización y des-concentración administrativas, financieras y pedagógicas.

El de gestión y administración de la educación.
a)Corresponde al Estado fomentar el desarrollo de la educación en todos sus niveles; estimular la investigación científica y tecnológica, la creación artística y la protección e incremento del patrimonio cultural de la Nación.
b)La educación es un servicio público, sin perjuicio de que su prestación pueda ser también privada.
c)La educación pública será laica y gratuita; obligatoria desde el nivel inicial hasta el bachillerato o su equivalente.
d)En los establecimientos públicos se proporcionarán servicios de carácter social a quienes los necesiten.
e)Los estudiantes en situación de extrema pobreza reciben subsidios específicos, que garanticen condiciones adecuadas de salud, nutrición, protección y alimentación de todos ellos.
f)El Estado garantiza la libertad de enseñanza y cátedra; desecha todo tipo de discriminación; prohíbe la propaganda y proselitismo político en los planteles educativos; promueve la equidad de género y propicia la coeducación.

El de evaluación y rendición de cuentas.

a)El Estado determina, evalúa y vigila el cumplimiento de los estándares de calidad de la educación y dota con los recursos suficientes al sistema nacional de evaluación de la calidad de la educación, el mismo que rinde cuentas periódicamente a la sociedad sobre la calidad de la enseñanza y su relación con las necesidades del desarrollo nacional.
b)El sistema nacional de evaluación goza de autonomía de gestión en su labor técnica y de independencia de instancias sindicales o partidistas.
c)Bajo la responsabilidad del Secretario de Estado que se encargue de la educación se establecen órganos y procedimientos para que el sistema educativo nacional rinda cuentas periódicamente a la sociedad sobre la calidad de la enseñanza y su relación con las necesidades del desarrollo nacional, creando con ese propósito medios de vigilancia, exigibilidad y evaluación de los procesos educativos.
d)Los padres de familia, la comunidad, los maestros y los educandos participan en el desarrollo de los procesos de rendición de cuentas y de evaluación.

El de formación e ingreso de los docentes al servicio educativo.

a)El Estado garantiza y regula el ingreso, la estabilidad, capacitación, promoción y justa remuneración de los maestros, en todos los niveles y modalidades, a base de procesos de evaluación e indicadores del desempeño en sus labores.
b)El Estado establece las mediaciones necesarias para coordinar e integrar las actividades de formación docente que desarrollan tanto las facultades de ciencias de la educación como los institutos pedagógicos formadores de maestros.
c)El Estado garantiza el derecho a la organización y agremiación de los maestros. Las organizaciones del magisterio ecuatoriano no podrán orientarse a propagar tendencia política, religiosa o partidista alguna.

El de recursos económicos y financieros para la educación.

a)En el presupuesto general del Estado se asignará, mediante progresivos incrementos anuales del 0,5 por ciento, hasta llegar al menos al siete por ciento del producto interno bruto para la educación y del presupuesto asignado a educación se dedicará, mediante progresivos incrementos anuales del 5 por ciento hasta llegar al 15 por ciento, para inversión en programas que permitan desarrollar la calidad de la educación.

b)Las personas naturales y jurídicas podrán realizar aportes económicos para la dotación de infraestructura, mobiliario y material didáctico del sector educativo, los que serán deducibles del pago de obligaciones tributarias, en los términos que señale la ley.

El de educación privada:

a)El Estado garantiza que la iniciativa privada pueda ejercer el derecho a enseñar bajo las condiciones y regulaciones del Sistema Nacional de Educación.
b)La educación fiscomisional, la particular gratuita, la especial y la artesanal, debidamente calificadas en los términos y condiciones que señale la ley, reciben ayuda del Estado.

Disposición transitoria.

En un plazo no mayor a 150 días, el Secretario de Estado encargado de la educación presentará para su discusión y aprobación la Ley Orgánica de Educación, la Ley de Financiamiento de la Educación y la Ley de Carrera Docente, conforme a los principios que emanen de la Nueva Constitución. De no ser discutidas y aprobadas las leyes de educación, por el Congreso Nacional, en un plazo no mayor a 50 días, ésta entrará en vigencia por el imperio de la ley.

Carlos Paladines
PROFESOR MAESTRIA