lunes, 28 de abril de 2008

EL BUEN VIVIR COMO UN NUEVO PARADIGMA Por: Pilar Nuñez

Por: Pilar Nuñez

Felicitación a la Mesa 7. El contenido de los primeros artículos relacionados con el Régimen de Desarrollo evidencia uno de los aspectos fundamentales que caracterizan la naturaleza de esta Asamblea: la construcción de nuevos paradigmas. Y esto no es privativo de esa Mesa. En todas se plantean innovaciones conceptuales que provocan rupturas e invitan al debate. Ya en el tema de los Principios de los Derechos se pusieron de manifiesto tales rupturas al tratarse, por ejemplo, la naturaleza como sujeto de derechos, tema que ha despertado la resistencia de quienes ven sus intereses amenazados y quienes se oponen por comodidad intelectual o por apego a la tradición. En esta línea, la Mesa 7 ha planteado un nuevo paradigma: el Buen Vivir, noción que en principio parecería romántica por sus orígenes ancestrales o lírica por ser ajena a los referentes conceptuales de la sociedad moderna (capitalista).
Las rupturas históricas no son fácilmente asimilables; provocan resistencias, pero finalmente se imponen. Y los nuevos paradigmas sujetos a debate en la Asamblea son una consecuencia necesaria de una ruptura más profunda, la ruptura con el modelo imperante en la organización social del Ecuador: el neoliberalismo.
No es exagerado decir que este concepto del Buen Vivir es un paradigma, que recoge las sabidurías milenarias de Occidente y del Mundo Andino y las incorpora en el contexto de una sociedad moderna. Rescata nuestro pasado para integrarlo al presente y proyectarlo al futuro. Esa es la historia. La sociedad occidental acuñó, desde los más lejanos tiempos de su construcción civilizatoria, el concepto de Buen Vivir, posteriormente desvirtuado por la presencia de las relaciones mercantiles que supeditaron los valores humanos, la calidad de vida, el desarrollo intelectual, cultural y moral de la sociedad al enriquecimiento monetario, al ansia de acumulación material; en suma, al paradigma del mercado capitalista. También en el Mundo Andino el objetivo de las acciones sociales era el Buen Vivir. Hoy, el concepto de “bien común” que sustituyó al Buen Vivir y mediante el cual se disfrazaron las relaciones mercantiles propias de la sociedad moderna, ha perdido significado; se ha convertido en parte integrante de un discurso vacío de contenido, razón de más para destacar la importancia de esta ruptura conceptual.
Nuevas realidades exigen nuevos instrumentos conceptuales. El Buen Vivir se transforma en el concepto articulador de las acciones públicas y privadas, políticas y sociales, en el doble sentido de la palabra: como eje del desarrollo y como objetivo de la acción. Por eso, el primer artículo presentado por la Mesa 7 señala: “El Régimen de Desarrollo es el conjunto organizado, sostenible y dinámico de los sistemas económicos, políticos, socio-culturales y ambientales, que garantizan la realización del buen vivir”.De acuerdo con ello, puesto que hablar de desarrollo ya no solo remite al crecimiento económico, los parámetros para medirlo no serán únicamente los indicadores cuantitativos. Más importante que ellos es la calidad de vida de las personas, comunidades y pueblos, que resignifica lo social, lo político, lo ambiental y, por supuesto, lo económico. Con ello, además, se reivindica la dimensión social de la democracia que complementa y profundiza la democracia formal.
En este contexto, el concepto de buen vivir implica profundas transformaciones que se desprenden de su propia definición. El enriquecimiento, legal o no, es incompatible con el buen vivir; por lo tanto, el mercado, que es uno de los vehículo de enriquecimiento, debe cambiar de rol: de eje articulador de la economía debe convertirse en una actividad subordinada al desarrollo de las personas; la sociedad mercantil en la cual la competencia entre ciudadanos y sujetos sociales es una “ley natural”, debe dar paso a una sociedad de sujetos solidarios. Solidaridad versus competencia.
Implica, también, rupturas ideológicas: hábitos y comportamientos consumistas, adhesiones incondicionales a modos de vida ajenos y enajenantes deben ser sometidos a la criba de la crítica racional.
Por estas razones es necesario destacar la consecuencia más importante de este cambio de paradigmas: la recuperación de lo público conjuntamente con la redefinición del rol del Estado; y, con ello, la necesidad de la planificación nacional, que en los últimos 25 años ha languidecido hasta morir en las manos privatizadoras, tal como lo recapitulan los propios considerandos del Informe de Mayoría de la Mesa 7.
Existe, pues, una línea articuladora coherente que atraviesa los objetivos del desarrollo, la redefinición del rol del Estado y las normas fundamentales de la planificación del desarrollo, concepto éste que va más allá de la economía.
Como dijo el asambleísta Rafael Estévez del Partido Sociedad Patriótica, la Constitución que se elabora en Montecristi se perfila como la más moderna y avanzada del Continente. Por todo ello, nuevamente felicitación a la Mesa 7.
Pilar Núñez, Asambleísta.
Franklin Columba, Asambleísta Alterno
Marcelo Villamarín, Asesor

5 comentarios:

Anónimo dijo...

El buen vivir no es lo mismo que una buena calidad de vida, es decir esto no es pura retórica para convertir al ecuador en un país socialista?. Y que mismo, es ancestral este concepto o es actual, si es ancestral como va a crear ruptura?.

Saludos

Francisco Morales dijo...

Una "ruptura de paradigma" nunca se justifica en sí y porque sí. Debería estar claro cuáles son las falencias del antiguo paradigma y cuáles son las ventajas del nuevo. Ahora bien, si hablamos de "ruptura conceptual", las falencias del uno y las ventajas del otro deberían explicarse en términos CONCEPTUALES y no por la supuesta vinculación del viejo concepto con el mercado capitalista, o por los supuestos orígenes "ancestrales" del nuevo concepto.
En ese sentido, la autora debería explicar cuál es exactamente el CONTENIDO del "buen vivir" y en qué se diferencia de aparentes sinónimos como "bienestar", "bien común", incluso "desarrollo humano". Sólo así se podría demostrar que no se trata de mera retórica y que no se está bautizando al agua tibia con un nuevo nombre.
Tratar de definir el concepto de "buen vivir", como hace la autora, por medio de su incompatibilidad con el enriquecimiento y otros aspectos elude la definición real del concepto. Cuestiones como el enriquecimiento, el mercado, el rol del Estado, etc. son posibles MEDIOS, pero el "buen vivir" se supone es un FIN. Y ante la pregunta de en qué consiste el fin, reina el misterio.
Por otra parte, utilizar a la ligera frases como "orígenes ancestrales", "Occidente", "los referentes conceptuales de la sociedad moderna (capitalista)", o "el paradigma del mercado capitalista" es un grave error de argumentación, propio de un sociologismo ingenuo que gusta de hipostasiar conceptos. El capitalismo es un sistema de relaciones económicas, por lo tanto, no puede crear y defender conceptos. "Occidente" es una categoría de identidad muy ambigua, que esconde una gran diversidad de concepciones culturales. Los conceptos y las ideologías siempre son construcciones históricas, hechas por personas concretas en momentos específicos, nunca son entes metafísicos que circulan por el "sistema".
Procuremos, pues, argumentar con rigurosidad. ¿O es que acaso cometer falacias se va a considerar también como una "ruptura de paradigma"?

caliche dijo...

Me parece interesante el concepto del Buen Vivir sin embargo me parece que todavia es un concepto nuevo que no ha sido probado en el Mundo. Me parece solidario tener una politica en la que se procure el bien comun y la equidad de riqueza pero creo que no estan facil hacerlo como decirlo. Pienso que no se puede eliminar el mercado asi como asi ya que detras del mercado esta el hombre que es quien lo maneja y este procura siempre su bienestar o enriquecimiento para tener una supuesta mejor vida. Si dejamos que el gobierno regule de una manera mas activa el mercado, vendran los mercados negros con sus respectivos problemas, habra fuga de capitales, seremos visto como un pais donde no se puede invertir debido a la inseguridad de los capitales. Si es asi nos aislaremos practicamente del mundo y de una manera voluntaria iriamos a un modelo parecido al que fue injustamente implantado en Cuba por el embargo economico impuesto por USA. La pregunta es queremos ir alla? En cuba ya Raul Castro esta hablando que el que trabaja mas debe de ganar mas, caracteristica intrinsica del libre mercado. Deberiamos analisar mas profundamente este concepto

Anónimo dijo...

Podéis encontrar más información sobre El Buen Vivir en http://elblogdelbuenvivir.wordpress.com/
El contenido está presentado de una manera diferente, espero que os resulte de ayuda. A mí me resultó!!
Ana

Anónimo dijo...

Podéis encontrar más información sobre El Buen Vivir en http://elblogdelbuenvivir.wordpress.com/
El contenido está presentado de una manera muy interesante. Espero que os sea de ayuda.
Salud!!
Ana